domingo, 23 de noviembre de 2014

Afectividad y Sexsualidad en personas con DI



Afectividad y sexualidad en personas con discapacidad intelectual

Las personas con discapacidad intelectual han pertenecido a una de las minorías a las que se le ha negado toda posibilidad de satisfacer sus necesidades afectivas y sexuales. Sin embargo desde la óptica de la normalización e integración como principios básicos desde los que plantear la educación y forma de vida en nuestra sociedad, es necesario trabajar el tema de la sexualidad y relaciones interpersonales, ya que no solo se trata de un derecho sino uno de los fenómenos interpersonales mas importantes del desarrollo humano y esta directamente relacionado con la mejora de la salud integral, la felicidad y el bienestar.

Desde una perspectiva histórica, las referencias al ámbito afectivo sexual han sido prácticamente inexistentes hasta bien cercana nuestra época actual y cuando han comenzado a aparecer, se han focalizado en respuestas como la segregación, la esterilización y en el mejor de los casos, al simple olvido de su dimensión afectivo sexual.

Considero que se trata de un estigma social y que debemos trabajar por su normalización y aceptación ya que solo se dará una vida digna cuando existan las condiciones optimas para que las personas con DI puedan tomar decisiones de la forma mas autónoma posible en el ejercicio de su derecho a poder tener una sexualidad libre.
 En la gran mayoría de los países no se contempla la posibilidad de que personas con DI pueda incluir en sus proyectos de vida una pareja o poder satisfacer las necesidades afectivo sexuales, únicamente en los países desarrollados comienza a tratarse el tema y siempre suscitando un dilema ético condicionado por ideologías políticas y religiosas.

En este enlace se muestra un extracto de la película “Yo soy Sam” en la cual se plantean diferentes dilemas éticos en relación al colectivo de DI y a la exclusión que sufren por parte de la sociedad. A través del actor principal vemos como el estigma social y las instituciones prevalecen sobre la capacidad para cuidar a su hija y el amor incondicional entre ambos (padre e hija).

5 comentarios:

  1. Leyendo la aportación de Alex, me vienen a la cabeza, el colectivo de personas con Síndrome de down, que entre todas las discapacidades intelectuales, el síndrome de Down es la más habitual, en España 1 de cada 1.100 niños nace con este discapacidad.

    El síndrome de Down es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, de tal forma que las células de estas personas tienen 47 cromosomas con tres cromosomas en dicho par (de ahí el nombre de trisomía 21), cuando lo habitual es que sólo existan dos.
    Este error congénito se produce de forma natural y espontánea, sin que exista una justificación aparente sobre la que poder actuar para impedirlo. Únicamente se ha demostrado que la incidencia de casos aumenta con la edad materna, especialmente cuando ésta supera los 35 años.
    Es importante educar a los niños que padecen esta discapacidad de manera normal, fomentando la autonomía personal y trabajando sus habilidades. Es imprescindible hacerse a la idea de que ante todo son personas, y que tienen sus necesidades igual que el resto de la sociedad, por lo tanto han de recibir una educación sexual y hablar de dicho tema con normalidad, entre otras cosas.
    Hace poco, vi un documental, del cual adjunto el link a continuación, donde habla de este colectivo, aparecen diferentes casos, en algunos hablan los protagonistas y los familiares de estos, se puede apreciar como una buena educación ayuda en el buen desarrollo, también que son personas que sienten, que se emocionan, que aman, que desean y que se merecen ser comprendidos por su entorno y por la sociedad, para llevar una vida lo más feliz posible.

    http://www.rtve.es/alacarta/videos/cronicas/cronicas-vida-down/2777414/
    Merece la pena mirar este documental.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y, de hecho, creo que la idea se podría aplicar en el colectivo de las personas con diversidad funcional en general. A veces, por el simple hecho de ser diferente o dependiente en algunos aspectos, tendemos fijarnos solo en su problemática y no vemos que son personas como nosotros que tienen las mismas necesidades; las sexuales son un ejemplo.

    Recuerdo que el curso pasado, en un seminario que algunos hicimos sobre diversidad funcional, una mujer con discapacidad física nos contó una experiencia. Un día fue a un hotel en el que tenían habitaciones adaptadas, pero se encontró que en todas había una cama individual para la persona con diversidad funcional y otra para el supuesto cuidador de ésta. Esta mujer se quejó e insistió en que quería una habitación con capa para dos para poder dormir con su marido.

    Es sorprendente ver como muchas veces ya se tiene una cierta idea sobre estar personas y muchas veces no se llega a pensar que pueden tener pareja y tener sexo como las otras personas. Por lo tanto es necesario cambiar de mentalidad y evitar las valoraciones previas.

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  3. Personalment estic d'acord amb el fet de la injustícia que suposa privar a una persona de les relacions sexuals i afectives només per tenir una DI. Tothom ha de ser capaç de gaudir l’afecte, estimació i sexualitat plenament. Si és veritat que les persones d’aquest col•lectiu, igual que la resta, han de ser conscients dels perills que pot provocar una salut sexual sense precaucions. Tot i això, molts cuidadors no deixen a les persones amb DI satisfer les seves necessitats sexuals per por a que es quedin embarassades o que deixin embarassades a una noia. Conec un cas d’una noia amb DI amb parella que a més de posar-se preservatius cada cop que practica sexe amb la seva parella, es pren les antibabys “por si a caso”.

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  4. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices en cuanto a la importancia de la afectividad y sexualidad en personas discapacitadas.En ocasiones la sociedad se olvida de que estas personas son igual que otras, que también tienen derechos y necesidades y que por supuesto se deben cumplir.
    Lo que has aportado en cuanto al estigma social me ha parecido muy interesante, porque tienes razón ya que esta sociedad no ve normal que las personas discapacitadas necesiten el sexo y la afectividad como algo normal en sus vidas y en muchas ocasiones como tu bien dices, se encuentran casos o que bien se lo prohíben o directamente se les esterilizan.
    También estoy de acuerdo con Miriam con referencia a que deben de ser conscientes de todas las precauciones que deben tomar en todo momento antes de llevar a cabo un acto sexual.
    En conclusión pienso que esta sociedad no tiene en cuenta el col·lectivo discapacitado como a personas en toda su totalidad; que también sienten, padecen y tienen necesidades como otra persona cualquiera.

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