-Los seres
humanos necesitamos amar por que tenemos corazón, pensar por que tenemos
cerebro y tocar por que tenemos piel-
-Erich Fromm-
Quería comenzar este articulo
con esta cita ya que pienso que resume algunas de las necesidades naturales del
ser humano y en este sentido quería incidir en el hecho de que la sociedad
necesita romper con algunos estigmas en relación al colectivo de discapacitados
y a su necesidad afectivo sexual.
El ámbito de la atención a
personas con discapacidad esta enfocado principalmente hacia el asistencialismo
y a satisfacer las “necesidades básicas” pero excluyendo en la mayoría de los
casos las afectivo-sexuales.
La sociedad actual suele
vincular directamente la sexualidad con el acto coital de la reproducción,
cuando en realidad se trata de buscar un vinculo con otras personas de forma
placentera y plena. En este sentido las necesidades afectivo-sexuales dentro
del ámbito de la discapacidad deberían poder comprenderse en sus múltiples
formas siempre respetando la autonomía personal y entendiendo las limitaciones
de cada individuo pero nunca excluyendo el derecho a poder “tocar por que
tenemos piel”.
La
sexualidad es una energía que tenemos los seres humanos desde que nacemos hasta
que morimos. En ella se integran la dimensión biológico-reproductiva, socio
afectiva, ética y moral y por eso es de vital importancia que se acepte y se
integre en la conciencia social colectiva la necesidad de contemplar
institucionalmente así como normalizar y respetar las necesidades afectivo-sexuales
en el ámbito de la discapacidad.
A
continuación propongo un ejercicio de empatía, pongámonos en la piel de estas
personas a las que se les ignora y restringe en sus necesidades afectivas. Como
nos sentiríamos? Que haríamos al respecto?
Y desde un punto de vista externo ¿Cuantas veces nos hemos percatado de
la negación de la sexualidad en este colectivo? En la mayoría de los casos son
tratados como niños carentes de necesidades eróticas durante todo su ciclo
vital y a su vez existe un temor por que se desarrolle un conducta sexual
descontrolada incluso enfermiza, pero, ¿la omisión de esta necesidad es la
solución??
Estos prejuicios y creencias
erróneas sobre la sexualidad en personas con discapacidad intelectual no pasan
desapercibidos, y sus consecuencias hacen mella tanto en la privación de
información y competencias para externalizar de forma adecuada sus impulsos
sexuales, como en el rechazo y discriminación que pueden llegar a sufrir estos
individuos. Esa excesiva protección y aislamiento les dificultan
las relaciones sociales de las que necesitamos todos, reprimiendo cualquier
acercamiento y obstaculizándoles el acceso a un área privada dónde poder
satisfacer sus necesidades.
El
enlace que propongo ver a continuación es una entrevista a una pareja con DI y
en el se reflejan algunos de los problemas a los que tuvieron que afrontar antes
de poder establecer una relación tales como la preocupación de los padres o la
adecuación de sus necesidades afectivas. También explican como a través de su
relación han podido conseguir una mayor autonomía y alcanzar la felicidad.
Sin duda alguna Alejandro, el tema que planteas es controvertido, no son pocos los que piensan que los discapacitados en general, no tienen derecho a la autodeterminación. Se excusan a veces en la protección para no dejar que estas personas decidan por sí mismas y tengan la oportunidad de poder elegir qué tipo de vida quieren tener.
ResponderEliminarComo muestra el vídeo de Magdalena y Tomás, estas personas pueden valerse por sí mismas. Tienen derecho a enamorase e iniciar una vida juntos. Magdalena dice que la sobreprotección no es buena y tiene razón, lo mejor que pueden hacer las familias es acompañarlos en sus decisiones y dejar que se equivoquen, para que puedan aprender, evolucionar y llegar a ser autónomos.
Alejandro me parece conmovedor la manera de hablar sobre este tema casi siempre ignorado. Concuerdo contigo en la necesidad que todos tenemos de amar y sentirnos amados y este colectivo no es la excepción.
ResponderEliminarEn lo personal, he conocido personas en estas difíciles circunstancias y su necesidad de una relación amorosa es igual a la que tenemos todos, por eso privarles de su derecho a enamorarse y establecer una relación amorosa, podría considerarlo en cierta manera injusto y cruel.
Es cierto, que la medicación y tratamiento que muchos tienen en este colectivo puede dificultarles seriamente a la hora de entablar relaciones estables, pero no quiere decir que sea imposible, la pareja del vídeo lo demuestran. Ellos son un ejemplo de superación y determinación.
Valdría la pena que muchas Instituciones dedicadas a mejorar la calidad de vida de este grupo de personas tomaran seriamente en cuenta esta necesidad vital, con precauciones, orientación y asistencia (si es necesaria), pero a su vez con respeto a la autonomía de la persona.
Vuelvo a estar de acuerdo contigo Alex, este tema que has propuesto me ha llamado mucho la atención, ya que casi nunca nos lo paramos a pensar...
ResponderEliminarPienso, al igual que Yolanda, que en ocasiones se nos olvida el hecho de que las personas discapacitadas no tengan derecho a la autodeterminación.
También me ha gustado mucho la definición que le has dado al sexo, " cuando en realidad se trata de buscar un vinculo con otras personas de forma placentera y plena" es una definición perfecta y muy acertada con el tema.
Personalmente creo que todos los seres humanos de este plante tienen derecho a satisfacer sus necesidades sexuales ya sea por amor a una persona o no.
Muchas gracias por los comentarios:)
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