¿Es necesaria la medicación en un niño con TDAH? ¿El TDAH es un trastorno
inventado o existe realmente? ¿Se mejora el TDAH sin tratamiento médico (medicamentos)? Y con?
En mis entradas siguientes,
querría contestar a estas preguntas mediante datos que he podido encontrar, a
partir de ahí, que vosotros pudierais dar vuestra opinión de si estáis de
acuerdo o no.
A continuación, haré una breve
descripción de lo que es el TDAH:
El TDAH es de origen
neurobiológico es decir, un conjunto de conductas cuyos síntomas comienzan en
la infancia afectando significativamente dependiendo del momento evolutivo.
Este trastorno afecta al 3-7% de los niños y es más frecuente en varones que en
niñas. Los menores comprenden un patrón persistente de conductas
características por una dificultad para mantener la atención (se hace más
relevante durante el periodo escolar), hiperactividad o excesivo movimiento e
impulsividad (riesgo de conductas antisociales en la adolescencia).
Seguidamente, me gustaría empezar
mi entrada aportando una breve descripción de como es el tratamiento del TDAH,
cuales son los componentes más usuales y que factores se necesitan para el buen
desarrollo de una persona con este trastorno.
Después, os he dejado un video donde explica de
manera muy simple, como se atiende a una persona con TDAH y de como se puede
sentir dicha persona si su entorno no sabe como tratarle.
El tratamiento del TDAH de niños y adolescentes debe ser
individualizado en función de cada paciente y su familia. Tiene por objetivo
mejorar los síntomas y reducir la aparición de otros trastornos asociados ya
que por el momento no existe una cura para el TDAH. Se realizan terapias de
conducta y cognitivas para los individuos así como también, entrenamientos para
padres y entrenamientos en habilidades sociales. Otro tipo de tratamiento pero
más abrasivo para los sujetos es el psicofarmacológico
mediante la suministración de Metilfenidato.
La herramienta de evaluación del
TDAH es el “d2 – Test de atención”.
Este test es tanto de aplicación individual como colectiva para niños (a partir
de 8 años), adolescentes y adultos. Permite hacer una valoración del sujeto en
diferentes ámbitos y aspectos como puede ser en el ámbito cínico y escolar
(atención e hiperactividad), aptitudes, etc.
Otras de las herramientas también
utilizadas en este caso son las denominadas técnicas proyectivas. Se utilizan cuando los sujetos son mucho más
pequeños y les resultaría muy difícil comprender el test anterior. En estos
casos lo que se les pide a los menores es que dibujen a una persona, una casa y
un árbol (suele identificar el “yo” del sujeto). A partir del dibujo se pude
realizar una valoración subjetiva del menor. Finalmente, la herramienta de
evaluación por excelencia en estos casos es el denominado “DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales”.
Según el DSM-IV (APA, 1994) y el
DSM-IV-TR (APA, 2000), existen tres tipos de
Trastorno por Déficit Atencional con/sin Hiperactividad:
• Tipo combinado: si se satisfacen los Criterios A1
y A2 durante los últimos 6meses.
• Tipo predominantemente Desatento: si se satisface
el criterio A1, pero no el A2 durante los últimos 6 meses.
• Tipo predominantemente Hiperactivo-Impulsivo: si
se satisface el criterio A2, pero no el A1 durante los últimos 6 meses.
webgrafía

Me ha parecido muy interesante tu entrada porque no se considera sólo el tratamiento con fármacos. Muchas veces tendemos a pensar que el que es diferente es el que tiene que cambiar y ser medicado para adaptarse al resto de personas, pero olvidamos que tal vez el problema es que el resto de personas y el entorno no está suficientemente adaptado para aquellos que son un poco diferentes de la mayoría.
ResponderEliminarNo digo que en algunos casos no pueda ser necesaria la medicación (supongo que todo depende de la gravedad de cada caso), pero sí que en la medida de lo posible siempre se tendrían que priorizar otras vías como las que propone el vídeo que has compartido.
Por otra parte, en 2012 participé un una comida con mesas simultáneas de debate en la que participaron profesionales como psicólogos o educadores sociales, adolescentes afectados por varios trastornos de la conducta y familiares de éstos. Uno de los temas sobre los que debatimos fueron los trastornos del aprendizaje, y estas son las conclusiones que se sacaron en mi mesa:
- Al ser chica cuesta más porque se exterioriza menos.
- A nivel escolar no se tienen los medios necesarios.
- Falta formación para que los maestros puedan reaccionar.
- Muchas veces los profesores no lo saben entender.
- Se deberían adaptar mejor los métodos de educación.
- No hay suficiente información al respecto.
- Hay que buscar las habilidades de cada uno y potenciarlas.
- Es necesaria una atención más personalizada por parte de profesionales mejor formados para atender a los niños con trastornos del aprendizaje.
- A veces los adolescentes afectados no cumplen con el tratamiento con medicamentos porque no quieren aceptarlo y tampoco quieren ser distintos a los demás. Además, algunos dicen que quita el sueño y el hambre.
Como bien dice Carla en su aportación, es muy importante que los niños con este trastorno se sientan apoyados, respetados y entendidos por sus familias y su entorno más próximo (escuela, amigos,…) para que eso les ayude a no frustrarse más cuando algo no les sale bien, o no logran conseguirlo.
ResponderEliminarEl video que ha adjuntado Alberto, me ha parecido una buena aportación, está narrado por el hermano de un niño con dicho trastorno, supongo por la voz, que se trata de un infante de corta edad, aún así se da cuenta de que su hermano es diferente al resto: no comparte las cosas, se distrae con facilidad, es muy movido,… He encontrado emotivo el momento del video, en el que es diagnosticado por un médico de TDAH, se aprecia, como la familia se une, adaptándose a las necesidades del protagonista; repitiéndole las cosas cuando lo ven necesario, explicándole bien las normas en los juegos, programándole de una manera dinámica el día,… todo ello ayuda a que el niño se sienta aceptado y comprendido.
Por otro lado, he de decir, que la sintomatología del TDAH pienso que es difícil de diagnosticar, ya que muchos niños son inquietos, movidos, se cansan rápido de las cosas (juegos, deberes,…) y cada uno madura a un ritmo diferente, supongo que serán unos cuantos padres de niños inquietos los que se habrán planteado si su hijo es movido o realmente tiene un trastorno por déficit de atención y hiperactividad. Es por ello que he querido profundizar en el tema buscando los síntomas que valorados por un profesional aclaran si un niño/a padece dicho trastorno:
- El niño debe tener síntomas durante seis meses o más y en un grado mayor del que presentan otros niños de la misma edad, acostumbran aparacer entre los 3 y 6 años.
Los niños que tienen síntomas de inatención pueden:
- Distraerse fácilmente, no percibir detalles, olvidarse de las cosas y con frecuencia cambiar de una actividad a otra.
- Tener dificultad para concentrarse en una sola cosa.
- Aburrirse con una tarea después de tan solo unos minutos, excepto que estén realizando una actividad placentera.
- Tener dificultad para concentrarse en organizar y completar una tarea o en aprender algo nuevo.
- Tener problemas para completar o entregar tareas; con frecuencia, pierden las cosas (p. ej., lápices, juguetes, asignaciones) que se necesitan para completar las tareas o actividades.
- Parecen no escuchar cuando se les habla.
- Sueñan despiertos, se confunden fácilmente y se mueven lentamente.
- Tienen dificultad para procesar información de forma rápida y precisa como los demás.
- Tienen dificultad para seguir instrucciones.
Los niños que tienen síntomas de hiperactividad pueden:
- Estar inquietos y movedizos en sus asientos.
- Hablar sin parar.
- Ir de un lado a otro, tocando y jugando con todo lo que está a la vista.
- Tener problemas para sentarse y estar quietos durante las comidas, la escuela y cuando se les lee cuentos.
- Estar en constante movimiento.
- Tener dificultad para realizar tareas o actividades que requieren tranquilidad.
Los niños con síntomas de impulsividad pueden:
- Ser muy impacientes.
- Hacer comentarios inapropiados, mostrar sus emociones sin reparos y actuar sin tener en cuenta las consecuencias.
- Tienen dificultad para esperar por cosas que quieren o para esperar su turno en los juegos.
- Interrumpen con frecuencia conversaciones o las actividades de los demás.
Adjunto el link de donde he extraído la aportación:
http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-de-d-ficit-de-atenci-n-e-hiperactividad/index.shtml#pub5