Aquí os dejo una entrevista a el catedrático Marino Pérez, autor de «Volviendo a
la normalidad», que asegura que no hay biomarcador cerebral que justifique
el Trastorno por Déficit de Atención.
«El TDAH no existe, y la medicación no es un tratamiento, sino un dopaje»
«No existe. El TDAH es un diagnóstico que carece de entidad clínica, y
la medicación, lejos de ser propiamente un tratamiento es, en realidad,
un dopaje». Esta es la sentencia de Marino Pérez, especialista en
Psicología Clínica y catedrático de Psicopatología y Técnicas de
Intervención en la Universidad de Oviedo, además de coautor, junto a
Fernando García de Vinuesa y Héctor González Pardo de «Volviendo a la normalidad», un libro donde dedican 363 páginas a desmitificar de forma demoledora y con todo tipo de referencias bibliográficas el Trastorno por Déficit de Atención con y sin hiperactividad
y el Trastorno Bipolar infantil. Lo que sí que existe, y es a su juicio
muy preocupante, es el fenómeno de la «patologización de problemas
normales de la infancia, convertidos en supuestos diagnósticos a
medicar».
Merece la pena leer esta entrevista, ya que te da una idea un tanto diferente a la que estamos acostumbrados a leer. Se puede estar más de acuerdo o menos, pero ver puntos de vista diferentes siempre te da paso a conocer nuevas fronteras.
En la entrevista, nos habla de si existe realmente o no el TDAH, de que no existe ninguna prueba medica que lo demuestre y nos advierte de que hay un conflicto de intereses que les lleva a sesgar la información por el lado de lo que desean que
hubiera en base a los intereses de hacer pasar el trastorno como si
fuera una enfermedad que hubiera que medicar.
En mi opinión, estoy de acuerdo con esta entrevista, ya que creo que el TDAH es una manera de ser, en esta sociedad hay que tenerlo todo planeado y seguir un sistema educativo obligatorio un tanto aburrido y con unos horarios de 7 horas o más diarias, más después unas extraescolares. Por lo tanto, hay personas que no consiguen adecuarse a este ritmo o que sienten más preocupación por otras cosas, y necesitan más pautas y una educación diferente.

Estic molt d’acord amb l’entrevista i amb la teva aportació. Crec que estem obligats des de petits a seguir unes pautes. Si surts d’aquestes pautes que la gent les denomina com a “normals”, ja t’avaluen per trobar-te algun problema.
ResponderEliminarEl que no entenen és que des de petits sabem el que ens agrada i el que no. I el simple fet de no estar atent o de moure’s més del normal, potser és perquè en aquell moment no els interessa el que estan donant, i és el que mai s’han plantejat.
Tots sabem que és una obligació fer la primària i tots de la mateixa manera. Però que no diagnostiquin a un nen amb TDH perquè no comparteixi les mateixes aficions. I el tractin com a malalt.
Estem acostumats a catalogar a les persones. Com per exemple, els nens artístics, massa creatius estan catalogats com a “ desviats socials per l’educació que hauran tingut” i un nen amb altres aficions, dèficit d’atenció.
Crec que ens hauríem de parar a pensar una mica amb les persones i menys amb els diners, i ens adonaríem que cada persones és diferent, i que si no ens podem adaptar a les peticions de cada nen, almenys respectem-los, i eduquem-los de manera diferent o durant unes hores al dia que sigui capaç de decidir que és el que vol fer, i ens adonarem que aquell nen actua com totes les persones. Que l’únic que provoca és que sigui diferenciat per la resta de la societat, com he dit anteriorment “normal”, i que causin altres problemes més importants com la pèrdua de gana.
Albert, em sembla molt interessant la teva entrada, ja fa anys que vaig llegir una sèrie d’articles publicats en premsa que posaven en “quarantena” l’existència d’aquesta malaltia. Es dóna el cas que a la meva família hi ha un nebot diagnosticat de TDAH i que des de fa uns anys pren medicació.
ResponderEliminarEn la meva opinió, crec que el meu nebot és un nen mogut dels que han existit tota la vida, si m’ho permets, el típic nen que anomenarien “Guillermo el travieso”. Un nen divertit, entremaliat, eixerit i curiós que feia anar de bòlit als pares i en conseqüència, suposo que als mestres abans de medicar-se.
Comparteixo l’opinió dels autors del llibre que cites a la teva entrada, en el sentit que ens hauríem de plantejar tot el tema d’interessos farmacèutics que es mouen al voltant del TDHA.
Muy buen artículo y lo encuentro interesante debido al "boom del TDAH". Me alegra saber que hay personas que se detienen a estudiar el tema y hacer un planteamiento diferente al respecto, ya que en medio de una nueva "generación tecnológica" (internet, tablets, teléfonos táctiles, etc.) es fácil que muchos métodos de enseñanza queden desfasados y produzcan poco o ningún interés en el infante.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con mi compañera Laura en que, más que fijarse en la distracción del niño como un problema patológico se debería estudiar más sobre los gustos, inquietudes, aficiones y preferencias del niño.
Me ha parecido fantástica la imagen de A. Enstein y el mensaje, ya que en lugar de buscar muchas veces enfermedades, amenazas, problemas, debilidades y carencias, deberíamos fijarnos más en todo el potencial, fortalezas, talentos y virtudes que nos hacen ser exactamente lo que somos: "un ser único e irrepetible".
Me ha parecido muy interesante tu aportación, ya que hace un enfoque desde un punto de vista diferente al usual en el TDAH.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con Laura en cuanto que también pienso que se debería dejar más de lado la "enfermedad" y centra-se mas en los gustos y aficiones del niño, ya que pienso que a partir de aquí podemos ayudar mucho mas a un niño que con unos farmacos.
Personalmente creo que el TDAH no es una enfermedad grave, para mi punto de vista un niño con TDAH necesitara quizás más atención que un niño sin TDAH pero nada más... La qüestion esta en si los profesores tienen tiempo para estos niños...